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Qué hacer si me acusan de delito fiscal




Si le acusan de delito fiscal, conviene actuar con asesoramiento penal y tributario coordinado desde el inicio. El delito fiscal del artículo 305 del Código Penal exige una cuota defraudada superior a 120.000 euros; por debajo de esa cifra, la conducta es una infracción administrativa, no un delito.

El margen de actuación es mayor del que muchos creen, sobre todo en lo relativo a la regularización de la situación tributaria.

¿Qué se considera delito fiscal?

El delito fiscal consiste en defraudar a la Hacienda pública eludiendo el pago de tributos, obteniendo devoluciones indebidas o disfrutando de beneficios fiscales improcedentes, siempre que la cuota defraudada supere los 120.000 euros (artículo 305 del Código Penal).

La cifra se calcula por cada impuesto y periodo. El delito puede afectar al IRPF, al impuesto de sociedades, al IVA u otros tributos. Junto a él, el Código Penal regula figuras próximas: el fraude a la Seguridad Social (artículo 307) y el fraude de subvenciones (artículo 308).

¿Qué penas conlleva el delito fiscal?

El delito fiscal se castiga con pena de prisión y multa proporcional a la cuantía defraudada (artículo 305 del Código Penal). Cuando concurren circunstancias de especial gravedad —cuota superior a 600.000 euros, organización o uso de estructuras que dificulten la identificación— se aplica el tipo agravado del artículo 305 bis, con penas superiores.

A la pena se añade la responsabilidad civil, equivalente a la cuota defraudada más los intereses. La dimensión económica del caso es, casi siempre, tan importante como la penal.

¿Qué papel tiene la regularización?

La regularización es la vía más relevante en el delito fiscal. El artículo 305.4 del Código Penal exime de responsabilidad penal a quien regulariza su situación tributaria antes de que se le notifique el inicio de actuaciones de comprobación, o antes de la interposición de la denuncia o querella.

Regularizar significa reconocer y pagar la deuda completa. Hecha en plazo y de forma correcta, cierra la vía penal. Por eso, ante los primeros indicios de un problema fiscal, el factor tiempo es determinante.

¿Qué hacer si me acusan de delito fiscal?

La actuación debe combinar defensa penal y análisis tributario. Un orden razonable:

  • No declarar ni aportar documentación sin asesoramiento previo.
  • Reconstruir la situación tributaria real de los periodos afectados.
  • Valorar si la regularización es todavía posible.
  • Revisar el cálculo de la cuota: un error en la cifra puede excluir el delito.

La discusión sobre la cuota es frecuente: si no supera los 120.000 euros, no hay delito. Puede ampliar la información en la página del despacho sobre defensa en el delito fiscal.

¿Cómo se defiende una acusación por delito fiscal?

La defensa trabaja sobre la cuantía, la intención defraudatoria y la prueba pericial económica. Acreditar que no existió ánimo de defraudar, o que la cuota real es inferior al umbral, son líneas centrales.

Pardo-Geijo Abogados es un despacho con dedicación exclusiva al derecho penal y al derecho civil de gran complejidad, con sede en Murcia y más de 50 años de ejercicio. Bajo la dirección de Raúl Pardo-Geijo Ruiz —distinguido por «Best Lawyers» entre 2019 y 2026—, el despacho asume la defensa en delitos económicos y contra la Hacienda pública con atención directa del letrado titular.

Preguntas frecuentes sobre la acusación por delito fiscal

¿Cuánto dinero se considera delito fiscal?

La cuota defraudada debe superar los 120.000 euros por cada impuesto y periodo (artículo 305 del Código Penal). Por debajo de esa cifra, la conducta es una infracción administrativa, no un delito.

¿Se puede evitar el proceso penal pagando?

Sí, mediante la regularización. El artículo 305.4 del Código Penal exime de responsabilidad penal a quien regulariza y paga la deuda completa antes de que se le notifiquen actuaciones de comprobación o se interponga denuncia o querella.

¿Qué impuestos pueden dar lugar a delito fiscal?

Cualquiera: IRPF, impuesto de sociedades, IVA u otros. Lo decisivo es que la cuota defraudada en ese tributo y periodo supere el umbral legal.

¿El delito fiscal siempre lleva prisión?

Conlleva pena de prisión y multa, pero la pena depende de la cuantía y las circunstancias. La regularización en plazo puede cerrar la vía penal por completo.

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